
Documentándome para un artículo sobre una violación (otra más) ocurrida hoy en Getxo, ha llegado a mis manos un folleto informativo por parte de Área de Igualdad, Cooperación y Ciudadanía del Ayuntamiento de Bilbao.
Además de los consejos que mencionan y otros datos de interés, me ha parecido fundamental este gráfico, en el que se explica, en cuatro líneas, las fases del maltrato:
1) FASE TENSIÓN:
Primera etapa en la que se dan pequeños actos violentos. El agresor encuentra cualquier pretexto para insultar, gritar, humillar y golpear.
2) FASE AGRESIÓN:
Segunda etapa en la que el agresor descarga su tensión con agresiones físicas, psicológicas o sexuales. La comunicación basada en el respeto, evidentemente, se ha roto.
3) FASE "LUNA DE MIEL":
En esta última etapa, el agresor se "arrepiente", pide perdón y jura que no volverá a hacerlo. Esto dificulta a la mujer darse cuenta que, en ralidad, los momentos de tensión y agresión son más habituales y violentos mientras el agresor, cada vez, muestra menos arrepentimiento.
Efectivamente, es la pescadilla que se muerde la cola, un círculo vicioso que no se rompe hasta que la mujer no TOMA PARTE EN ÉL y actúa contra la situación.
A simple vista, parece sencillo reaccionar ante una bronca o agresión y cortar por lo sano. Sin embargo, el eje central que mueve el círculo es la última fase, la de arrepentimiento o "luna de miel", que (quizá por esa idea preestablecida de amor romántico) hace que se le perdone todo al agresor y que, incluso, la víctima se sienta responsable de su comportamiento.
Además de los consejos que mencionan y otros datos de interés, me ha parecido fundamental este gráfico, en el que se explica, en cuatro líneas, las fases del maltrato:
1) FASE TENSIÓN:
Primera etapa en la que se dan pequeños actos violentos. El agresor encuentra cualquier pretexto para insultar, gritar, humillar y golpear.
2) FASE AGRESIÓN:
Segunda etapa en la que el agresor descarga su tensión con agresiones físicas, psicológicas o sexuales. La comunicación basada en el respeto, evidentemente, se ha roto.
3) FASE "LUNA DE MIEL":
En esta última etapa, el agresor se "arrepiente", pide perdón y jura que no volverá a hacerlo. Esto dificulta a la mujer darse cuenta que, en ralidad, los momentos de tensión y agresión son más habituales y violentos mientras el agresor, cada vez, muestra menos arrepentimiento.
Efectivamente, es la pescadilla que se muerde la cola, un círculo vicioso que no se rompe hasta que la mujer no TOMA PARTE EN ÉL y actúa contra la situación.
A simple vista, parece sencillo reaccionar ante una bronca o agresión y cortar por lo sano. Sin embargo, el eje central que mueve el círculo es la última fase, la de arrepentimiento o "luna de miel", que (quizá por esa idea preestablecida de amor romántico) hace que se le perdone todo al agresor y que, incluso, la víctima se sienta responsable de su comportamiento.